lunes, 29 de septiembre de 2008

la bestia


Sobre el horizonte, verde pradera
Sombras negras se acercan, parecen
La muerte en estado de buena esperanza.
Mantones negros con sus peinetas
Se acercan para llorar el luto.
Ya las tengo cerca y no son mujeres
Sino bestias de piel, músculo y astas.


Te engañaré con el rojo de mi sangre
De mis venas caerá el capote
Sobre tu rostro sediento de vida.
Mi sexo la única espada
Con la que atravesar tu cuerpo
Antes que tu cornamenta
Me levante hasta los cielos


Y después de perder la vida
Protégeme de las vergüenzas,
Espanta con tu rabo las moscas
Entiérrame con tus pezuñas,
Hecha tu aliento sobre mí tumba
Para que de ella broten flores.
Ya estoy preparado para unirme
A las manadas de sombras
Sin memoria ni olvido.

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