martes, 7 de octubre de 2008

no hay tumbas para violadores


Ya no hay rastro de tu olor
Ni secretos de ti en mi interior
Nada hay en mí que pueda recordarte.

Es el desamor el efecto
A todas mis dudas y casualidades
Y todas las mañanas nos miramos
En los espejos con recelo.

Es tu cuerpo una perla
En el collar de sucesos
De la oscura muerte.

La sangre corre libre
En todas direcciones
Sin corazón que las ordene.

No dejaré tumbas para los violadores

sábado, 4 de octubre de 2008


Que no te busco las rosas sin espinas;
No me las regales.
Ni al jinete cabalgándose a la Luna.
No busco tu cielo ni sus aviones.
No busco los tesoros que guardas
En la isla del pirata.
Ni los misterios que tu mar esconde.
No busco la miel del oso de tu cueva;
Ni las mil y una noches de esa princesa que eres.
Ni la uva fermentada entre tus labios de cristal.
No busco sueños de hormiga sometida.
Libérate!
Solo busco el látigo felino de Mapplethorpe.
Tu látigo incrustado en mi cara de gato.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Ciudad inundada



Te vi llegar una noche de tormenta
luces de neón sobre un cielo de vientos.
Un bramido de animal en celo me aviso
de tu rotunda llegada en traje de neopreno
surfeando entre enormes olas destructoras.

A gran velocidad chocaste contra los diques
que protegían mi vida del mundo.
Con el agua hasta el cuello navego
entre aguas infectadas de amor crónico.

Cientos de cadáveres de mi mismo
se descomponen en el estancado pasado.
En estos días de abandono
encuentro en ti mi único alimento
y es tu boca fuente de agua potable.

No podrá la naturaleza con su fuerza
separarme de tu naturaleza.