
Me siento oprimido en un cofre
por el que se cuelan como luz,
todas las espadas de mis fracasos.
Ninguna me araña, ninguna me sangra;
porque todo es un truco de magia.
Mi cuerpo se divide en dos
y se multiplica en cuatro.
Trozos de mi que se mueven
independientes por el espacio.
Un corazón sin razón y ambos
sin sexo ni estremidades.
Y las que nunca fueron separadas
se vuelven a unir con añoranza.
Porque todo es un truco de magia.

