jueves, 29 de marzo de 2012

cerca de shibuya


Vuelvo a la granja,
al chocolate con churros
y el baso de agua
en bandeja de plata
donde encuentro tu reflejo.
Te busco en estos gestos cotidianos
de un desayuno de recuerdos.
El chocolate sube rápido
como una droga a mi cabeza
las endorfinas simulan tus caricias
y el agua me sabe a besos.
El norte era contigo
una dulce polinesia.
Segundas partes nunca fueron buenas
como serán las terceras?
Cierro los ojos en tu busca.
Cuento pastores sin ovejas;
Tus amantes me saludan.
Abro los ojos y estoy tumbado
bajo el sol en los jardines de Shibuya.
La hierva aún está fresca,
la escarcha se derritió hace dos días.
Ahora casi sin ropa el uno junto al otro.
Contemplo a las tortugas del estanque
al caracol subiendo por la hoja.
Respeto sus tiempo entiendo tus silencios.
Caminamos evitando la despedida.
En una esquina el mundo hace cola
para reciclar sus vidas
por un vale gratis de olvidos.
Y llegamos a mi cama;
solo caricias y besos.
Te quiero y no te quiero.
Que el long te lleve lejos
y te traiga pronto de vuelta.
Segundas partes nunca fueron buenas
y a la tercera va la vencida.

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